sábado, 3 de octubre de 2009

GASOLINA (BREVES ANOTACIONES)

El negocio del cine es macabro, grotesco: es una mezcla de partido de fútbol y de burdel.
Federico Fellini.


A Julio Hernández Cordon

He oído mucho sobre Gasolina, la película de Julio Hernández y todo lo que he oído, como suele suceder, son subjetivaciones, algunas a favor y, otras, como debe ser, en contra. Digo “como debe ser”, porque hasta ahora no he sabido de ninguna buena obra que no tenga sus detractores. Ayer la vi por fin en DVD y la fotografía me pareció maravillosa, aún mejor que cuando la vi en una sala de cine. El valor de esta película está en lo gráfico, en las escenas, las perspectivas, la luz, como un gran óleo proyectado. Es cierto que en casi toda la película los insultos y la violencia fluyen como un gran poema absurdo, pero también es cierto que en esa sencillez lingüística de estos pequeños hay poesía y sabiduría de la más elemental. Me gusta esa escena en la que ven el volcán de Agua y salta la pregunta de qué es un volcán, pues “un triangulo con un hoyo, imbécil”, responde el otro. La palabra imbécil etimológicamente tiene que ver con la debilidad de alguien para apoyarse en algo, según los romanos en un báculo, y luego esto deriva a la debilidad mental. En Gasolina el 90% de los diálogos contienen insultos que conforme la película va avanzando uno nota que es lo más honesto en toda esa apatía y desasosiego absurdo al que juegan como si fuera la única salida. Una rosa es una rosa, dijo Gertrude Stein, pero hay ciertos símbolos en esta película, que me atrevería a enumerar: la gasolina, la noche, la colonia residencial, el carro, los aviones, la playa, el chico asmático. Toda gran obra es recreada a base de obsesiones personales. Julio Hernández le dio libertad a estos contenidos latentes en esta película. La gasolina es un símbolo capitalista y por eso es vertido sobre el niño indígena que fue arroyado en la carretera; la gasolina se la roban como verdaderos ladrones subversivos. Por eso en la gasolinera, milagrosamente, siguen llenando todos los botes que desean, es un sueño hecho realidad. Los personajes cambian de valor porque a veces son guerrilleros y otras veces son el instrumento del establishment. Dualistas en el absurdo mundo que se desarrolla en ese pequeño país que es su colonia. La noche es siniestra y sospecho que tras ella, esta el poder del verdadero gobierno, la noche es la ignorancia permanente y hace que el lenguaje tenga ecos mitológicos, por ejemplo en los diálogos de Petronio y Aristófanes existen esas sátiras sobre la mala educación de los jóvenes y la decadencia del gobierno. La colonia residencial es un pequeño sistema de gobierno que estos poetas analfabetos luchan por transgredir. La pelea con el guardián en la garita es memorable, grandiosa. Me gusto también, repito, el gran arte visual que se maneja. El carro es un símbolo del progreso industrial, y aunque tampoco es de ellos, es en el vehículo donde se imaginan en avión y alucinan que van volando. La poesía de hoy esta siendo movida por el capitalismo. El avión es un símbolo del éxito y la búsqueda de estar lejos, en otro mundo. Ellos ya tienen una mala imagen de Guatemala, su lenguaje es una protesta contra el hoy en Guatemala, el lenguaje es la espalda reflejada de las instituciones y la corrupción, la falta de apoyo, la soledad más inhóspita. La soledad se ve muchísimo en cada uno de los personajes. En vez del avión, la playa. La playa es el símbolo del amor recuperado, el mar es el útero donde nos engendraron, el mar es la nostalgia del origen y la esperanza del mestizaje, la incubación infinita de este injerto que somos los jóvenes guatemaltecos.
La película que hizo Julio Hernández es una metáfora con varios referentes, el asmático, su agonía final, es el exorcismo de todos los temores de éste gran cineasta, que finalmente debía pasarle algo bueno, ganar un festival.

jueves, 1 de octubre de 2009

VIVO EN LA ZONA 1


· Cené a eso de las nueve de la noche, porque me aconsejaron en la casa, estar antes de las diez mientras me daban una copia de la llave. Cené una hamburguesa, Coca-Cola y un Hula-Hups, mientras veía los cuadros del segundo salón de la casa. Al frente un cuadro de un paisaje de alguna campiña europea en verano; a un lado un cuadro de una niña con un perro Cocker Spaniel de alguna raza pelinegra. Hay un altar con un Jesús con las manos alzadas y, en lo alto, una foto de una señora que aún no sé quién es, posiblemente la dueña de la casa, o mamá de la chica que me a recibido el pago. La chica es morena clara, parece severa aunque es muy joven, tiene un rostro hermoso con unos ojos dulces y una sonrisa peligrosa para un joven que quiere permanecer escribiendo el mayor tiempo posible.
· Por la noche, salí a vagabundear por allí. El pasaje estaba con un ambiente raramente de fiesta. No sé decirlo de otra forma. Hay muchos que beben los miércoles. Estudiantes, empleados, vecinos, artistas o turistas, bebiendo un día miércoles como si fuera viernes o sábado. El Gran Hotel sin un alma. Crucé por la esquina y me sorprendió ver una fila de guardaespaldas vestidos de negro, y consecutivamente escupían uno tras otro como si bostezaran. Tenían una cara de aburridos y se divertían viéndole las nalgas a las que pasaban, así fuera una empleada de algún restaurante hasta una trasvestie en su fiesta pagana. Caminé de regreso con un ánimo parecido al de los marinos cuando divisan tierra. La Catedral iluminada parecía tan exiliada de todo. Las champas de los manifestantes, corriendo con sus mantas al rededor del Palacio Nacional. Vi sus caras. Eran mujeres maduras con sus hijos morenitos y sus frentes brillantes.
· Hoy por la mañana me encontré con el profesor Manuel Chacón, más conocido como Filochofo. Le grite desde la avenida “maestro”, y se detuvo (en realidad fue mi maestro de matemáticas en el Tecún Uman). Me habló de su garabato más famoso y sobre una de sus hijas que busca apartamento en la zona 1. Si alguien sabe de uno avísenme, yo le paso el dato. La luz de la zona uno por las mañanas es hiperrealista, la noche es lírica y parace un cuadro de Paul Delvaux.

sábado, 26 de septiembre de 2009

4 experimentos por MSN




Ier. Intento.
…los gatos saltan de tus ojos felinos, el cielo esta lleno de colas de blancas panteras sucias, de garras azules que cortan las nubes ciegas, que gimen, que gritan entre latidos urbanos de jóvenes con ojos universales y señoras sin empleo vendiendo cigarrillos blancos, hoy veo que las horas son ventanas donde a fin de año corren los niños con folders tamaño carta, con hojas con sus nombres, con nombres de sus padres, con fotos y trajes y blusas y corbatas y cara de gente decente// los gatos de tus manos ronronean en mis brazos, los perros de furia son arañados como siempre es la sorpresa, cautiva va la dama de la mano de un peón, el vaquero menciona algo sobre el dios tabaco, la mujer termina siendo ceniza, los edificios fuego/ la hora de almuerzo, ya ven, la hora de los ejecutivos de banco, de los sorpresivos encuentros en las esquinas, de los empujones de las espaldas y los bellos sueños de la tarde, mares de gente y olas de ojos, cielos nublados y gotas que corren de los ojos la belleza exacta/ la noche que no es escura es una hora de la tarde/ las flores que se regalan los novios, puedes verlos, las horas que se regalan a solas, puedes verlos, con sus sueños canciones jugando a ser héroes, puedes verlos, tan grandes y tan chicos, tan solos en el mundo, mientras las fabricas hacen basura y los jefes guardan dinero y cartas de sus amantes/ juegan lejos de sus calles y sus casas, tengo los sentidos limitados y puedo ver en el aire el bullicio de la vida, puedes verlos, están ahí detrás del mundo haciendo travesuras, corriendo en bicicletas y saltando de trenes aviones y carros triciclos, riendo como siempre, yo los veo y punto…


IIdo. Intento.
…voy por un sinuoso camino largo, se cortan mis venas, salta la sangre desesperada como una ráfaga de llanto, suenan los clavos y la hoz de la muerte, suenan los clavos y la virgen ya no llora/ sonido de clavos y sonido de risas, ataúdes vacíos y espíritus materiales, suelo duro como pan frío, lenguas jugando a ser serpientes, pieles que se visten de otras pieles y papeles volando como en una escena en el cinema, tus besos delirios, tus ojos regados, los clavos y la piedra, el agua y la sangre saltando como un nido de venas gritando/ veo el gólgota diario y a los mismo magistrados, veo al presidente falso profeta coronado sin gloria, veo las guerras fracasadas, los clavos y la mano, los clavos y los pies/ espérate ahí, que ya voy, tengo que terminar esto, tengo que verlo más de cerca, caerme, voltearme en pleno delirio, ver el cuadro de Dalí en pleno delirio, ver los clavos de nuevo en pleno delirio, ver tus manos y tus pies con agujeros en pleno delirio, ver tus llagas y tus milagros, ver tu rostro en pleno delirio, verte, tocarte, salir de mi sueño virtual y jugar con tus ropas, echar suertes de nuevo en pleno delirio, amar el instante en que los velos se rasguen/ porque tu Artemisa me haces compañía en esto que ya voy terminando/ los romanos y sus ropas en Semana Santa, la catedral barroca, el asfalto hinchado de raíces, los clavos de hule y las vírgenes de yeso, los ojos de los hombres en pleno medio día, santos ebrios, cuadros de Carabagio/ las cruces oxidadas, la herencia de los masones y el mar muerto y los videntes barbudos, los primeros dibujos en papiro, el mar, el primer hombre, que más da, un sonido de licores finos y las mentes de los niños, todo revuelto como al principio, todo ahora, ahora todo revuelto en lo que he vuelto…


IIIer. Intento.
…soy un dragón de fuego en busca de agua pura, soy un calendario maya un calidoscopio cósmico y sonoro, un signo de fuego/ un silencio sin sombra, soy los signos de ese zodiaco en los dibujos que tu caminas, soy el misterio donde conversas, soy el aire que tu vomitas, soy el vino que tu habitas, soy las paredes y soy los que no esta, soy las sillas y las mesas, soy la carpa donde la fauna retoza y la flora se hace humo, soy el baile que te mueve, soy el dolor/ soy el grito y soy la aurora, soy el destino que los astros temen, el ruido de tu corazón al detenerse por las noches, el temblor de los parpados almáganas, el sonido de la violencia por las noches, los periódicos atrasados, las caras de esos viejos consternados con las palabras de la princesa ramera, las caras de las niñas uniformadas con las miradas salvajes de los detectives de negro, las caras de los viajeros sabios, los ojos desbocados del ladrón escondido, los ojos de los hombres muertos, los ojos de los hombres muertos, los gusanos vivos entre los ataúdes callados en una noche de navidad, los cementerios en las noches de navidad, los ojos y las caras, los cementerios y las noches con canciones desveladas, los parques sin catedrales donde yo mismo encontré la luna, pero detrás de tu cara de perdido material no veo más que mi propia ignorancia exiliada, enviada lejos por las costumbres familiares y los animales educados que buscan un lugar permanente para cagar, los gatos y los perros educados son tan obedientes, los gatos y los perros son tan humanos, los gatos y los perros serán superiores en esta urbe…



IVto. Intento.
…coreografías de la nostalgia, rituales de ternura y tristeza, lentamente como en medio de una ventana piano, suavemente como dentro de un cristal en una fotografía en blanco y negro, atardeciendo y entornando los ojos a las nubes que rasgan los edificios/ tengo por ti el más triste de los milagros, la geometría de mi alma cayendo como una torre sin aviones, la geografía de tus caminos sin mi origami/ la biología de una lágrima, lentamente, la simbología de tu llanto, lentamente, el mirar sin mirar, lentamente, el sufrir, lentamente, el caminar a solas bajo la niebla terrosa, el caminar a tientas entre la oscuridad borgeana, lentamente, óyeme, sólo somos sombras, sólo somos dos, lentamente//mochilas al hombro viajan tan sólo a la rutina, con jeans celestes rotos, con playeras baratas, con su risa honrada bajo el pelo negro, con sus dientes amarillos sobre la corrupción del mundo, una y otra vez cada mañana, una y otra vez cada mañana, de noche regresan con hambre, hacen el amor, se voltean y sueñan al revés de éste mundo/ y cuál es el misterio de la nostalgia/ unos cuantos tragos para recordar la desnudez/ y cuál es el presente ahora/ más de tres millones de días sin un solo minuto de amor/ rabia por los ladrones del tiempo/ amor por nada/ todo por gusto y con tristeza/ los puños tatuados de paredes rotas/ el mundo entre una pequeña estrella derrumbada por los televisores de la vida ordinaria/ pero no hay lágrimas/ hay una persecución de si mismo/ hay un vacío y se escribe sobre el a cada instante en cada hecho irrelevante/ se pueden conocer personas y llenarlas de cosas brillantes, se puede perder el equilibrio y caer con diez amantes/ la soledad es un estado de la materia/ yo sólo quiero saber donde dice exit/ pero hay palabras que me hacen volver/ no más lagrimas/ las balas y los cuchillos acabaran con migo/ talvez hoy sea un día ventana/ o pueda ver en otro el porvenir…


1-Escrito el día martes a las 12:23pm., en una conversación por msn, con una amiga de Cantabria/España que ve la hora 20:24pm.
2- Día Miércoles 23, como a las 11:30 del medio día en Guatemala, conversando en Messenger con la amiga de Cantabria.
3- Escrito el día jueves por msn, sin que la amiga de Cantabria me dijese nada.
4- Escrito el día viernes con una conversación con Karla Pérez a las 12:14pm, y acotada a un texto final de una amiga de Costa Rica por el mismo medio.

BREVE ENTREVISTA A MAYA CU


Luego de la lectura de sus poemas, tuve el gusto de conversar con Maya Cu. Su nombre, para que lo voy a negar, me encanta. A ella, la conocí mucho, mucho antes, en reuniones de un grupo de poetas en los que destacaba Emilio Solano, Julio Calvo y Simón Pedroza. Todos motivados por la poesía, vivíamos invadiendo cafés y bares para la lectura personal de nuestros ensayos. Recuerdo que en una ocasión nos sacaron del Caffé Dei Fiori porque sólo dos compañeros iban a comprar su café. Lamentable, más no imposible, que fueran encontrando por su lado su verdadero sitio. Maya lo logró. Le hice unas preguntas para este blog en la Casa Cervantes el día martes 22 de Septiembre.
Lester Oliveros: ¿Que piensas de éste tiempo?
Maya Cu: Soy de la generación que se le llamó de los desencantados, y estoy desencantada de los jóvenes y el gran irrespeto que tienen por todo, estoy desencantada de eso. Estuve para la primera presentación de la película Gasolina de Julio Hernández, y pude darme cuenta de los diálogos tan vacíos y simples a los que la juventud responde contradictoriamente, así son al verse en ese espejo, no lo comprenden. Ahora lo entiendo, en ese momento creí que la película estaba mal hecha, o mejor dicho estaba a medio hacerse.
LO: Un amigo mío me contó que se salió del cine a la mitad de la película. Yo particularmente la disfruté, y pueda haber alguien más que la deteste. Ganó un premio en el Festival de San Sebastián. ¿Y qué me cuentas sobre Proyecto Sangre y La Casa, será que te volviste más exigente y por eso no los terminas?
MC: Fue al contrario. Porque fueron surgiendo más textos en cuanto yo pensaba que estaba a punto de terminar, y en eso estoy.
LO: ¿Me puedes confiar algún recuerdo de tu infancia?
MC: Mira, yo de niña era muy miedosa y tímida, viajé mucho con mis papas y conocí lugares desde muy pequeña. También tuve que trabajar, y creo que la irresponsable irreverencia de los jóvenes de ahora es porque ya lo tienen todo, antes, todos teníamos que luchar por el mañana.
En el salón iba saliendo todo el mundo.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

LAS CIEN PUERTAS Y UN LIBRO DE JURACAN


Me enseñó a soñar, y ahora no me deja dormir.
Grafiti I


La imaginación al poder.
Grafiti II

Lo que sé de las Cien Puertas es que está muy bien atendida por una de las hermanas del dueño original. La tía, como le decimos con cariño, es una mujer que inmediatamente uno puede llegar a querer y a darse cuenta del gran sacrificio que a sus años hace para mantener uno de los Café-Bar-Restaurant y Centro Cultural más famosos y emblemáticos del Centro Histórico. Ella es de estatura mediana, con un poco más de cincuenta años, tez blanca y una mirada amigable. Hace lo posible por atender a todos amablemente y trata de organizar a sus empleadas para que las órdenes sean entregadas pronto. Las paredes del lugar estan completamente saturadas de mensajes de clientes, turistas, o artistas; hay una reproducción de una pintura de Isabel de los angeles Ruano y un cuadro de mi gran incongnita, el maestro Ramírez Amaya. Los viernes es casi imposible la armonía de la cocina y el bar, pues se llena completamente y las meseras no llegan a tiempo o equivocan la orden en el peor de los casos; siempre es así, y además no solo ahí, sino en todos los locales del Pasaje Aycinena porque la fiesta se desborda como si fuera el único lugar en la zona 1, accesible para disfrutar una cerveza. Pero es maravilloso, es algo que ningún extranjero se debería perder y, además, es algo que todo nacional está, en cierta forma, obligado a vivir. Una amistad en el pasaje es una amistad eterna, porque las mejores cosas que se pueden decir las dicen los poetas niños y los músicos despeinados y las malabaristas más preciosas y excentricas de la tierra; los pintores de la ternura y los escritores de la madrugada. Hace poco conocí al escritor Leonel Juracán y a una amiga que se llama Yazmin. Leonel es un escritor de los mejores, cachorro aún, venadito como diría Rosa Chavez, pero con un talento que seguramente lo llevará a donde el quiera. Yazmin en cambio es dulce y tuvo una conversación tan hermosa con una amiga mia, que yo no puedo ni reproducir acá. Ella es malabarista y performer. Lleva unas rastas largas y se parece mucho a algo que todos queremos ser, libres y felices. Estoy leyendo el libro de Juracán en Casa Cervantes, frente a mi futura mansión, tomándome un café latte como ya hace mucho no degustaba. Recuerdo entre el texto al autor de Inflamable, su mirada persistente y su risa de chucho callejero; es un verdadero amigo. No es malo admirar a nadie. Unos caen por que los empujan y a otros les gusta caer solitos. Todos somos una sombra de otros y si alguno se siente plenamente original, le falta cariño por sus amigos. Yo aprendo. No se corregir muy bien. Estoy escribiendo. Pero me hace falta algo indefinido. Pueda ser una enfermedad hereditaria. Quisiera repetir tu nombre acá y saber, estar seguro que nos volveremos a ver. Estos son mensajes cifrados. Otra maña de paranoicos.

lunes, 21 de septiembre de 2009

IMPUNTUAL ENCUENTRO A CIEGAS SANS HUMOUR NOIR


El artista es responsable sólo ante su obra. Será completamente despiadado si es un buen artista. Tiene un sueño, y ese sueño lo angustia tanto que debe librarse de él. Hasta entonces no tiene paz. Lo echa todo por la borda: el honor, el orgullo, la decencia, la seguridad, la felicidad, todo, con tal de escribir el libro. Si un artista tiene que robarle a su madre, no vacilará en hacerlo...
William Faulkner, Entrevista.



Por fin nos conocimos con Diana. Desafortunadamente llegué tarde y me da la impresión que ella es de esas chicas que van anotando puntos según las actitudes del afortunado en cuestión, y bueno, yo llevaba tantos puntos menos que todo indicaba que las probabilidades de pasarla plenamente bien se verían invadidas por la torpe suerte que me precedía. Ella ya había ido a desayunar a su casa y al ver mi mensaje había regresado. No recuerdo muy bien qué tanto me dijo. Hablaba muy rápido al principio. Le brillaban los ojos como si tuviera luz dentro de sí misma. Era un hada volatil. Amigable. Sincera y francamente me tuvo mucha paciencia. No le gusta la impuntualidad, pero es de aquellas mujeres que se nota que van a vivir mucho tiempo, porque tiene un largo aliento para todo; es decir, no me quiero extender porque fue muy breve, pero podría asegurar que va a vivir mucho tiempo. Algo en ella lo reflejaba. Al cabo de un rato, pedimos pizza y tuve la mala idea de pedir vino en lugar de café. Digo mala idea porque me sentía tan como si no estuviera, que debí parecer, a veces, algo mucho menos que una sombra. Diana fue entusiasta en todo el camino a mi posible casa. Me contó cosas. Parecía como si me conociera de alguna parte, como aquellos amigos de hace diez o doce años que uno ya no recuerda muy bien. Al llegar hasta la casa, que por cierto, esta muy bien hubicada aunque es un bateau-lavoir como en el que vivio Picasso en 1904, pude darme cuenta de la espaciosa entrada y la oscuridad reinante. Una chica como de unos 17 años es la encargada y me recibió el depósito luego de hablame de todas las reglas de la casa. A Diana le hizo gracia todo eso y mucho se divirtio imitando a la chica mientras pasabamos por el Parque Central y todos los colores del medio día me dieron en los ojos llenos de nubes que yo llevaba, llenos de ansiosas revelaciones y quizas vacíos de sueño aún. Entramos al centro comercial Capitol y los policias nos levantaban del piso mientras hablabamos de cine y literatura, mientras yo iba volviendome nostalgico por las buenas literaturas latinoamericas, los directores europeos y las ocurrencias grandiosas de esta amiga que no tenía ningun inconveniente en ser ella misma. Me quedaron las imagenes del centro comercial y los policias preocupados por levantarnos del suelo, pero dudo que vuelva a verla, no es de las que se equivocan más de dos veces. Ella, realmente ignoraba que era la primera vez que yo salía con alguien a ciegas.

viernes, 18 de septiembre de 2009

BAR EX -CENTRICOS Y UNAS CUANTAS ANECDOTAS LITERARIAS


Lo que más nos gusto del Bar Central Ex –Céntricos fueron las generosas copas de vino tinto de la mejor casa Chilena. Luego, todo lo demás, interesante decoración, diversas sillas estampadas y sillones, y una barra donde me fue revelado el secreto placer de comer pizza. Placeres sencillos como ver desde la ventana como cae la lluvia y la grata compañía de los amigos y my girld.
Recuerdo una conversación con Javier Payeras allá en el Bar. Esa noche que no quiso ir a oír a Ranferi y prefirió beberse dos litros y, me quedé acompañándolo junto con otro amigo que es músico. Dijo, en una repentina lucidez “miren que de ahuevo el neón, como se refleja en ese edificio. El neón es de ahuevo, puta, nunca se apagan aunque estén viejos, siempre es la misma escena del neón apagándose y encendiéndose, intermitentes resisten… verdad que parece un cuadro de Eduard Hopper…”. Recuerdo que luego, allí, afuera, en las salitas improvisadas, me dijo que esa gente que piensa en publicar un libro de cuentos es gente pretenciosa, que apenas Raymond Carver pudo escribir, tal vez uno que corra con suerte. Habló con el músico de Hulk, de la música espantosamente triste del final de cada episodio, de la vida pura mierda de David Banner, de Batman, de Astroboy, de Mazinger Z, a todo esto, había terminado el concierto en el Club Guatemala.
Julio Serrano, con su proyecto de edición en librosminimos ha promovido encuentros de poesía con nombres como Plaza Zénsamo, Los Chicotropicos, Los colochos al poder y últimamente: El día de los albañiles, que provocan en el público un inside de curiosidad latente.
El Bar Ex –céntricos es además un refugio de los melómanos, de los sibaritas de la buena música, de los trascendentales del sonido mantra que emiten los bites desde un Ipod. Los miércoles Ipoderos son un éxito. Estuve allá para un evento musical y el ambiente es de fiesta. Y por la fiesta, cambio mi reino. Groucho Marx, con su Corona en la boca buscaba fuego mientras Harpo Marx le cortaba la palabra a su servidor.
Hace poco alguien penso que yo tenía escrito mi nombre en una de las sillas, han llegado de muchos lugares a buscarlo, la verdad en esas sillas, sólo el futuro sabe lo que se escribirá.

Bar Central/Ex –céntricos
7ma. Avenida 12-32 Zona 1
Frente al edificio donde muchos ven reflejado el rotulo neón.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

EL CAFETIN / CASA BLANCA Y UN PAR DE ESCRITORES ENTRAÑABLES


«Of all the gin joints in all the towns in all the world, she walks into mine»


Me gustaría hacer unas breves postales de los lugares que frecuento. Empezaré con el Cafetín. Una o dos de la mañana. Rótulo neón enrejado, meseras amables y serviciales, Julio Serrano con una cara de mariachi desvelado, que nos invita a sentarnos, que nos ponemos conversadores, que empieza una disertación tan natural sobre Casa Blanca la película más interesante que he visto y me atrevo a decirles que la he mirado, con mi madre, más de diez veces. Julio corre el litro hasta nosotros por amistad y solidario con nuestros humildes diez quetzales sobre la mesa. Yo estoy en un estado alterado de conciencia luego de recorrer la zona 1 hasta Bad Attitud con una amiga no vidente del brazo. Y antes de entrar confirmé que era cierto, Juan Pablo Dardon era más alto que yo y Tito Monterroso y además no era ninguna malsana invención de Javier Payeras. Lo saludamos. Juan Pablo estaba a las puertas del local de Farnes y naturalmente sostenía una cerveza, pero había algo en esa forma de sostener la cerveza que me hacia pensar en anuncios de publicidad, Juan Pablo es en cierta forma un personaje publicitario producto de infinidad de comentarios hasta volverlo un ser conciente de algunos descabellados juicios. Es popular y lo sabe y, le agrada, no hay duda, es cómodo hablando de los mensajes anónimos y entonces todo se vuelve un gran teatro, la comedia humana en el micro cosmos de este amigo; quedamos de hacer un ejercicio literario, nada más y nada menos, que en El Cevichito frente a los Próceres. Un cague de risa, cree firmemente que se acaba de graduar de sexto primaria, como bromista se gana un cien.

Me quedé con estas anotaciones de Casa Blanca en el Cafetín, paredes pintadas de blanco y sencillísimas mesas y sillas, amigos, travestís en ropa intima, provocadores borrachos y elegantes cantantes de blues. Neco parecía un naufrago sosteniendose de la mesa en ese mar de sueños que es la vida nocturna. Pero Casa Blanca merece un capítulo aparte, diré que es mi película favorita. Humphrey Bogart entre el piano y la letra de As Time Goes By, atento a la entrada de Ingrid Bergman, bella e imposible (Play it again, Sam). Siempre dije que esta película es para mi una metáfora del bien y del mal, de la sutileza de sus vestiduras, de lo impostores que son los dos, la mafia de los sentidos. Bogart hace el papel del duro, pero quien termina siendo más dura es la Bergman. Bogart decide con sabía benevolencia y presiente que si ella se quedara ya nada sería igual, que ella siempre vio en él un producto de las luces de Paris y el glamour de la juventud, pero las luces de Paris y la juventud ya se han ido o por lo menos todo ha cambiado. El también intuye que al sacrificar todo por que ella siga a Victor Laszlo (imagen del idealismo inconmovible), el podrá esperar algo mejor, un nuevo capítulo, otro affair. Muy listo. Ella también. Los amigos, una española de Galicia y un joven estudiante, que acompañaban al escritor de Trans 2.0.

El cafetín esta a un costado del Palacio Nacional, esta abierto las 24 horas. Si llega una noche de estas, es posible que pueda hablar con algun inmortal desvelandose.

lunes, 14 de septiembre de 2009

CRONICA DE UN FIN DE SEMANA/PEPINO MITICO SATELITE UNIVERSITARIO


Este fin de semana fue un hibrido a presión. Estaba mucho mejor de mi pie, y con una invitación a comer en una tarde optimista y llena de, como decían los escritores románticos, esperanzadoras promesas de la existencia. ¿Qué más podría pedirle a la vida? Salí un poco antes del trabajo porque tenía que platicar con mi hermano menor. A las doce estábamos en el café Italian haciendo dibujos divertidísimos para mi nuevo libro. Mi hermano, como ya lo comenté en otra oportunidad nunca aprendió a leer ni escribir, pero tiene una habilidad mecánica sobresaliente y sin querer me inspiró algunos dibujos de mi serie ZOO-Í-(LOGICO). A la una y media debía juntarme con esta amiga en los shucos de odontología. Era sencillo, porque estaba a la vuelta, según yo. Llegué antes de la hora, porque ella me había predispuesto a llegar temprano con una sutil advertencia que consistía en decirme en un tono maternal que si no llegaba en punto pues podría ahorcarme con sus manos invictas. Como no la conocía podía pensar, que en el peor de los casos, su amenaza podría ser cierta.
Diana me dijo de todo, y todavía así no perdió la elegancia, porque yo cometí el error de dar por hecho que La Chalana era el lugar pactado. Ella cometío el error de olvidar su celular. Los primeros minutos pensé “…que buena onda, me dijo que no viniera tarde porque ella padece de ese mal”, los meseros me preguntaban que si ya me habían atendido, y yo respondía que estaba esperando a alguien. Pensé que mi famosa amiga, conocida en Facebook, no iba a llegar y era lógico por lo ficticio del medio, pensé que talvez me había tomado el pelo y estaría, desde un sitio estratégico tomándome fotos para colgarlas en su club secreto de los plantados. Hasta que le pregunté al mesero que si aquel lugar le llamaban “los shucos de odontología”, me dijo que no. A esas horas del partido, ya había llamado como diez veces a su teléfono y no me había respondido, seguí pensando que era una gran broma..., me comí un shuco con una seven up, luego me levanté algo depre y fui a buscar el otro sitio de nuestro imposible encuentro. Revisé los mensajes por Internet y ella me decía que estaba soportando una cosa espantosa de china o Japón y además, me confesaba que había dejado su teléfono. Bizarro. Extraño. Me sentía tan tonto, y creo que en toda mi vida nunca me sentí tan tonto como el sábado, y que bueno que me tocó vivirlo a ésta edad porque antes de seguro no lo habría soportado; es un golpe muy fuerte sentirse uno inútil para las direcciones, teléfonos, números bancarios, aniversarios, cifras sumadas o restadas, días de cumpleaños, como si fuera imposible la exactitud matemática; bogar y vagar entre la nebulosa lírica lúdica de ser un perfecto navegante a la deriva. Al final, me disculpé como un buen polizón del barco fantasma.
Era una tarde esplendida como decía. Me encontré con el famosísimo Pepino que platicaba con otro amigo poeta y le enseñé la copia del primer borrador de mi libro y le gusto tanto, que me dio pesar quitárselo, (Por suerte llevaba dos copias, pensaba regalarle una a mi misteriosa amiga). Les conté mi hazaña y congeniamos que esas penas con un trago se pasan. Así que fuimos tras la gasolinera comentado en todo el camino sobre Otto Raúl González, y Pepino resulto ser un Sherezade porque podía contarme alternados tres cuentos a la vez, historias, anécdotas de un viaje a México, bromas con Juan Pablo Dardon, Xibalba y toda la mara loca con los que ha compartido un trago, que son millones. Terminamos apagando la rockola y leímos un poco de poesía precedidos por el buen gusto de un público paciente con los felices bebedores listos para quedarse en la calle por el simple gusto de pasar penas. Pepino, el mítico intelectual y maestro, gran disertador y genuino referente literario, con sus ojos melancólicos y su pelo plateado, ha vivido en la Universidad de San Carlos literalmente, ya lo conocen, saben de su atuendo de gitano, su mirada de nigromante y su pelo de aventurero sin fortuna.
Al otro día yo disfrutaba de un gin tonic sin temor y sin pena, tratando de volverme un poco más transparente entre todos mis disfraces.


Cuando me hablas, Bohemia Suburbana.

jueves, 10 de septiembre de 2009

CIERRAN FE DE RATA


Hoy vi el mensaje en Facebook. No lo pude creer, parece que Juan Pablo Dardon no pudo encontrar su blog. CIERRAN FE DE RATA, fue el mensaje. La otra vez lo comentábamos en el Bar Central, que este Juan Pablo había logrado algo sin precedentes en la historia de los bloguers. Mencioné entre risas que me había pasado a menudo que entraba al blog más por los comentarios que por el post. Polémico y disparatado, genial y casi imprescindible ante las noticias diarias o las nuevas o viejas rolas, Juan Pablo había logrado hasta entonces que muchos se interesaran por sus entradas. Las TropiEntreVistas en las que discurrían en albures para torcerse de la risa, y que decir de las recomendaciones para fin de año, eran todas unas piezas del humor más negro y más fino. A mi particularmente me gusta el blog porque no lo tomo como un blog literario sino como una provocación muy bien pensada en la que me puedo enterar de cómo va todo en el universo iconoclasta. Hace poco, un amigo se fue a dar una conferencia a Costa Rica sobre nuevos medios de difusión de la literatura, intuyó que incluyó mucho de nuestra conversación, en la que comentábamos el poder literario de los blogs y de cómo ahora, más que nunca, hay más lectores y escritores, porque todo aquel que redacta un texto en MSN, es instantáneamente un escritor. Hablando de todo un poco, gustan algunos blog´s que creo imprescindibles, Fe de Rata, el blog del Verde, Crea y, el blog del Centro Histérico, ahí me entero de todo, incluso, sé que muchos coordinan sus agendas con los datos de estos amigos atalayas del mundo. Parece que este servicio gratuito nos puso en aviso, que, como todo en la red, es virtualmente inestable.
Por fin vimos un nuevo mensaje de varios amigos, Fe de Rata no había muerto, solo andaba de parranda.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

9/09/09 DIA DEL AMOR INMORTAL


Como el cometa Halley, aún como el romance de una noche, este día ya lo intuía memorable. Para algunos es un número de buena suerte el triple nueve, pero para otros es la confirmación de una fecha irrepetible que tiene más de presuntuoso día del fin o de sospechosa marca de la bestia. Veo que en China una horda de fieles al amor lo ha canonizado como la fecha del Amor Eterno. Oigo por vía Facebook que hay una fiesta en Paris. La longevidad es una histeria colectiva en Oriente donde hacen votos por matrimonios imperecederos. En Latinoamérica que somos más amantes al baile que a la numerología sólo a unos cuantos nos recuerda las vidas de gato que nos quedan. Me sorprende que no haya salido un profeta de las sombras calendarias y hubiese pronosticado el fin, el Apocalipsis o un Armagedon menor en alguna parte del planeta. Pero lo mejor que nos vino, sans prophétes, es que fue editado por primera vez el catálogo completo de los Beatles remasterizado digitalmente para todo el mundo. La colección se compone de 12 álbumes editados en estereo, con canciones como A Hard Day´s Night, Let it Be, entre otras. Nada más por esto, creo que hubo una conspiración del amor, hoy 9 de septiembre del año 2009.

martes, 8 de septiembre de 2009

WHERE IS MY MIND/TEXTOS POST-TRAUMATICOS IV


Textos post-traumaticos IV


En el post anterior, me saltó de nuevo el temor. Me siento sobreviviente, pero si no lo fuera, dónde estaría. Seguro en el infierno dando vueltas y vueltas para conseguirme una máquina de escribir. Pero las posibilidades de mi fortuna se multiplican en mi cabeza. Soy tan tonto que a veces peco de optimista, pero si estuviera inmovilizado. Hay de los inválidos. Ya estoy haciendo planes para cuando me recuperé, pienso que me voy a inscribir de nuevo a la federación de alpinismo para subir el volcán de Agua a fin de año. Pero no sé. Me gustaría detenerme a escribir las impresiones del golpe. Al segundo día del accidente experimente el helicóptero desde el centro de mi mente. Fue algo así como si mi visión panorámica se desconectara y viera todo mi departamento pero sin mover la cabeza, mis ojos desconectados rodaban por ahí y yo podía sentir aún la sensación del éxtasis del golpe. En realidad no fue una mala sensación sino que fue como si todas las dendritas se conectaran en una sinapsis múltiple de voltaje inadmisible. En otras palabras el golpe en la cabeza fue como una explosión de éxtasis en medio del cerebelo. A estas horas estaría muerto. Y estar muerto es contradictoriamente, no estar. Muchos de mis familiares hubieran volcado sus prejuicios de la forma más piadosa posible. Hubieran dicho por ejemplo que mi vida de pseudos-artista y mal viviente había dado su fruto más esperado. Puedo casi oírlos en mi funeral echándole la culpa a mi madre. Culpándola de todo, hasta del asesinato de Caín y la desnudez de Noe cuando bajo del Arca. Puedo oír los comentarios de mis parientes en los Estados Unidos, diciendo, luego de colaborar para el entierro con algunos dólares, que después de todo no era tan listo como pensaba, que por lo menos ya no va a seguir sufriendo en este mundo y todo lo demás del discurso. Puedo ver a mis primos tristes por mí y mis locuras. A mis sobrinos asintiendo ante sus madres para que tomen de ejemplo eso que le paso al pobre de Lester. Puedo imaginar el olor a flores y tibio café, los panes con jamón de las funerarias con buen gusto por las carnes frías. Creo que puedo intuir en las conciencias su juicio final para mí. Mis parientes todos de nuevo reunidos para algo tan morboso como la muerte en bicicleta de la oveja negra de una familia de ovejas grises. Todos dándole el pésame a mi madre, todos abrazándose y lamentando la tonta muerte en bicicleta. La buena tradición evangélica pentecostal podría parar en medio a un adinerado pastor para consolar a los amigos y familiares, y pienso que pondría énfasis en mis 33 años recién cumplidos. Mi hermana estaría de pie al lado de mi madre y mi hermano, tristes, solos, quizás en su ingenua tristeza podrían sentir esperanza. Cuando una oveja negra muere siempre hay esperanza. Luego vendría el entierro, los gusanitos bailarines, eso que todos debemos pasar para llegar al cielo, porque cualquier infierno, luego de esto, podría ser divino. Veo mi rostro conmocionado en el ataúd y puedo esbozar una giocondesca sonrisa.

lunes, 7 de septiembre de 2009

FIN DE SEMANA EN CASA/TEXTOS POST-TRAUMATICOS III


Frenología: Ciencia de alivianar el bolsillo a travéz del cráneo. Consiste en localizar y explotar el organo con el que uno es tonto.
Ambrose Bierce, Diccionario del Diablo.


Textos post-traumaticos/III
A estas horas de la tarde ando en ropa de dormir, un pijama azul que tiene muchas plumas de ganso cayendo desordenadamente. Me gusta. Son las tres de la tarde del día domingo. Un muchacho, juega solo, con su pelota de básquet ball que rebota perezosamente en esta tarde invernal. El sol es un recuerdo. A lo lejos las montañas azules donde se presiente la lluvia me parecen nostálgicas. Soy de los que le huyen a eso. Pasé un sábado en cama leyendo un libro de Rodrigo Rey Rosa que es el libro más interesante que haya escogido para esta recuperación, La Rivera Africana. Me lo leí de un tirón, a las nueve de la noche me preparaba para cenar un poco de Chao Mein que había traído Wendy, una buena amiga. Me tomé una de las tres cervezas de reserva y cuando se fue pensé en que podría soportar ver de nuevo El lado oscuro del corazón, me reí de todo esto y poco a poco me quedé muy dormido aún con el dolor del pie izquierdo. Me desperté como a las once de la noche, oí una ráfaga de balazos, luego otra ráfaga, y mi madre se alteró. La tranquilicé diciéndole que era típico tirar al aire cuando se acaba de comprar una escuadra. Me puse la pomada y luego la venda, tomé una capsula, oí a lo lejos una fiesta pagana en la que de seguro estaban muy lejos de la madrugada. Los envidié.
Me levanté hoy domingo, con un irresistible deseo de oír algo de Charlie Parker, pero los discos piratas no tienen carátula y puse uno de Silvio Rodríguez por accidente. Tomé el desayuno jugando con Dixie, mi perra Cocker Spaniel que padece una simbiosis de gato y dragón; pensé en Fidel Castro y sus memorias a medio escribir, esas cosas que se le meten a uno saber porqué, como cuando pienso en la salud de Gabo o en los pensamientos de Sarkozy o las aventuras de Tony Blair. Recordé mi sueño. Un sueño de una fiesta. Obvio. Todos los fines de semana hay algo que celebrar. En mi sueño estaba con Juracan en una cantina de pueblo en la que le comentaba sobre un mal poema, y aparecía una amiga mía de hace años y otra compañera de trabajo sin relación lógica. ¿Por qué son así los sueños? Funden fácilmente múltiples retazos sin contemplar el tiempo o los sentimientos. ¿Serán los sueños amorales como un dios?
Se ha ido el chico con su pelota. Las nubes bajan a regar la tarde. Suena finalmente el piano de la canción del Unicornio.

Picto—grafías

Hace años, Javier Payeras me dio el consejo de leer el ABC of Reading de un exiliado norteamericano en Paris, llamado naturalmente: Ezra...