sábado, 23 de junio de 2012

HAGO PIERCING EN EL CORAZON


I trago.
Hoy que amanecí
con tu cuerpo y boca
te imaginé besando mi
cordón umbilical
ese  que me une al cielo
y luego de todo
pensé detenidamente que el mundo
pasa y pesa  como el tiempo
y el arte no da para vivir.

II trago.
Hoy que amanecí soñando
te vi desierta y envuelta en telas de araña
de esa forma nostálgica
de esa forma humana
y te metí la lengua en el 
pecho para ponerte un arete en las arterias
que conectan al alma.
La imaginación ha movido
más montañas que la fe.


III trago.
Pido.
Doy.
Pido limosna en las calles
a espectros sonrientes,
me dan algo de lo poco que tienen,
me dan lo último que arriesgan,
la más cruel de las verdades
o la más falsa de las lástimas,
y yo…  ya no puedo.

Imagen - Arte: Benvenuto Chavajay 

2 comentarios:

Piercing dijo...

Muchos ya tenemos el piercing del corazón hecho. Es la herida más difícil de sanar.

Lester Oliveros dijo...

El poema tiene ciertos juegos de palabras que van a conectarse a la jerigonza del alma, esta armado para hacer un piercing sin mas... jajaja, saludos.

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