SUPERHEROES II

Un superhéroe lucha por el anonimato. De día, quizás por diversión o por el más puro aburrimiento, busca un empleo de bodeguero o de periodista o de gerente en una tienda de abarrotes. Algunos, los más sagaces, les gusta atender una caja en un restaurante de comida rápida y así pasan completamente desapercibidos. Por las noches le gana la nostalgia viendo el cielo, algunos escriben poesía, de esa mala poesía sentimental que llenaba anaqueles antes de los noventas.

Algunos otros se vuelven vagabundos o simplemente dejan de creer y se van a dormir cansados de tanto pensar en su vida toda poderosa. He visto superhéroes enamorados de mujeres mortales y van felices. Pero luego he visto como terminan derrotados por la nostalgia nuevamente viendo las estrellas y jugando a volar hasta el polo norte. Lo mortal pasa y luego queda el sentimiento hecho criptonita.

Por eso hay antihéroes que prefieren voltear y ver pasar las catástrofes más absurdas de los hombres. No quieren salvar a nadie y jamás intentaran hacer que alguno entre en razón. Estos son los que al cabo del tiempo terminan muy felices y viviendo con mujeres que no son desde mundo.

Comentarios

Entradas populares