APUNTES SOBRE LA IMAGINACION





La inspiración es la televisión. 
Andy Warhol.


            La otra vez una gran amiga me preguntaba al respecto de la imaginación. Yo le respondí la verdad, la pura verdad, que creo en ella más que en lo que veo, tanto que Dios para mi era tan grande en medida a mi imaginación. Es decir, que Dios existe, crea y trasforma en la medida suficiente a la imaginación de uno mismo.
            Ella se sorprendió de mi aventurado comentario. Qué yo revalidé en comparación con algo que me parece superficial y es producto del mal gusto, la fantasía. Una de las peores formas de la creación humana es la fantasía. No tiene sustento en el infinito, ni en la realidad profunda del ser. Si la imaginación es Dios, la fantasía, amiga mía, es el puro diablo. Es una mentira completa, sin sustancia. En el fondo de todo radica la realidad, que a mi parecer, es tangible en tanto creamos en ella. Pero eso terminaría pareciendo metafísica, si no fuera porque los científicos han dicho que toda la materia por compacta e indestructible que parezca, es porosa y sujeta a cambios de todo tipo. Es pues, mi humilde idea de la imaginación. Así que yo creo en todo lo que esta escrito.

Creo entonces que todo lo que se pueda imaginar puede existir inmediatamente. Al meditar en los grandes, pienso en uno que dijo que los números primos eran una confirmación de Dios también, pues era un Argumentum Ornithologicum:

“Cierro los ojos y veo una bandada de pájaros. La visión dura un segundo o acaso menos; no sé cuántos pájaros vi. ¿Era definido o indefinido su número? El problema involucra el de la existencia de Dios. Si Dios existe, el número es definido, porque Dios sabe cuántos pájaros vi. Si Dios no existe, el número es indefinido, porque nadie pudo llevar la cuenta. En tal caso, vi menos de diez pájaros (digamos) y más de uno, pero no vi nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres o dos. Vi un número entre diez y uno, que no es nueve, ocho, siete, seis, cinco, etcétera. Ese número entero es inconcebible; ergo, Dios existe.”

En está otra el giro sobre la imaginación es casi sublime, pues como dijo también Tolkien, uno vive, o termina viviendo en lo que crea y lo postula en un cuento parecido a este que es de  R. F. Burton, que se titula La obra y el poeta:

El poeta hindú Tulsi Das compuso la gesta de Hanuman y de su ejército de monos. Años después, un rey lo encarceló en una torre de piedra. En la celda se puso a meditar y de la meditación surgió Hanuman con su ejército de monos y conquistaron la ciudad e irrumpieron en la torre y lo liberaron.

Con respecto a la imaginación y sin deseos de ofender a nadie y menos confundir, que es normalmente lo que pasa con algunos de corto criterio, la otra vez hablábamos, curiosamente a media noche, con el esposo de mi hermana y mi papá sobre ciertas preguntas sin aparente respuesta. Las preguntas las enumero a continuación:

  1. ¿Cómo es posible que la raza humana partiendo de Adán, Eva y sus hijos, hubiesen sido los procreadores de toda la humanidad, de haber sido así tendríamos que aceptar que tuvieron relaciones entre ellos, o no?
  2. Las dos creaciones. Cuando Caín fue marcado por el homicidio de su hermano logra irse y procrear una familia. ¿Quiénes eran? ¿Habría más gente? De ser así, Adán y Eva no fueron los primeros de la creación.
  3. Que si Dios es mujer o hombre.


A estás alturas les conté sobre la imaginación de mi abuela, que ya tras tantos años, decía que en realidad Jesús no convirtió doce tinajas en vino sino un río completo. Estas preguntas fantásticas tiene su explicación, claro está:

  1. La Biblia es un libro sagrado, como muchos otros. El Ramayana de los hindúes; el Coran de los Arabes, que es bastante parecido a la Biblia por ser casi hermanos, hijos de Abraham; el Popol Vuh de los Mayas y los Cantos vedas, sin mencionar los textos orientales o las ideas de la creación de los Siux o los aborígenes sudamericanos.
  2. Si había mucha más gente, al ser la Biblia un texto alegórico escrito por Moisés, un hebreo educado en Egipto bajo toda la sabiduría y la magia de este pueblo pudo transcribir los primero libros, uno de ellos el Génesis, tuvo que ser casi inventado, pues Moisés prácticamente no había nacido ni había conocido a como se formó todo. Además de eso recopiló todas las historias orales de boca de los ancianos, de ahí surge la genealogía y milagros de los primeros patriarcas del pueblo de Israel.
  3. En el hebreo antiguo, según los expertos no dice Dios en singular, sino en plural: Los Elohim (en hebreo El, אֵל, o Eloha, אֱלהַּ), tanto es así que como el idioma español le da sexo a todo por sus artículos (el y la), en la traducción se entiende que Dios es masculino.

En síntesis. La imaginación no sería posible sin el poder de la invención, una voluntad mayor. Luego de eso, mucho criterio para discernir entre tanto idioma y bastos lenguajes.

O sea que al escribir en mi blog que La imaginación ha movido más montañas que la fe, lo único que estoy haciendo es redundar.

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