jueves, 19 de mayo de 2016

MORCILLA DEL CERRITO






Su aroma no siempre es agradable, por no decir que siempre es fétido. Su consistencia: sólida a gelatinosa. Ésta, bien hecha, bien condimentada, con gorditos de cerdo y hierbabuena. Pero es sangre coagulada. Comida para vampiros y monjes trastornados, todos esos murciélagos urbanos. Comida nocturna, morbosa y sádica. Si la comen dos amantes en luna llena, harán el mejor sexo del Sistema Solar. Su nombre vulgar es moronga y en los oídos indicados se vuelve afrodisiaca poesía.



EN UNA ESQUINA/LUIS DE LION


Dimos la vuelta por la segunda avenida y caí al suelo besando el bronce. Buscamos fuego y encendimos su vela. Había una corona de claveles que dibujaban los bordes de esa placa. Como acostumbramos rociamos lágrimas secretas en la calle oscura, pero muchos se congregaron a preguntarnos por qué posábamos arrodillados. Es por Luis de Lion, les dije.
Hacía ya más de dos años. Llegue a San Juan del Obispo y tenía que visitar las bibliotecas de alrededor de parte de la ONG Niños de Guatemala. Esta estaba abierta y la recomiendo por su diversidad. Pero además me aconsejaron ir a la casa-museo-Luis de Lion. Lo recordaba de El tiempo comienza en Xibalbá, un libro ágil que comienza con el viento y termina, literalmente, con él.
Un rostro de mujer me recibió y junto con mis credenciales de bibliotecario me abrió la puerta. Me guío y contó sobre todas las fechas, notas y pertenencias de aquella habitación, que ella mantiene intacta. Yo soy chillón, pero extrañamente, nunca he llorado por cosas que no valgan la pena, y entonces me empezó aquel fulgor de llanto, nubarrón inmenso en el pecho, pero me aguanté las ganas, tanto que cuando respondí una pregunta me salto de golpe el agónico llanto y las disculpas que no salían del fondo de una voz que se me iba. Se fue. Gatos y sombras, matorrales, una luz húmeda y fría.

La señora era la hija de un hombre de letras, poeta interesado en su tiempo y en el futuro como buen profeta, como buen ser humano universal. Yo no sabía hasta ese día quién era él, porque esa tarde lo vio mi alma, eso creo, tan vivo y presente en aquella casa, invisible, por eso conmueve.

viernes, 6 de mayo de 2016

Un Mal Waffle/ Es uno sin miel y moscas.


Llegaron los hombres
y aparecieron las moscas.
Llegaron con ramos de flores.
Llegaron con ratas y enfermedades.
Llegaron regando sus migas de pan y clavos.
Pero yo no estoy haciendo un poema.
Los poemas son falsos y los poetas muchos.
Consejo. No le digas a un mal poeta que es malo o bueno,
por la dos quedara angustiado.
Decile a un buen poeta que es inexacto,
los buenos poetas son nobles y perdonan todo
incluso se disculpan de sus buenos poemas.
Pero yo no estoy haciendo un poema
la escalera de versos vacíos
el juego de querer sobrellevar la carne.
(Yo) simplemente estoy enboscando palabras
queriendo decir una simple verdad
que no me sale ni a patadas.